Todo lo que Vattio hace por tu empresa instaladora
De la visita en tu web —con su estudio solar, gratis y con tu marca— al contrato firmado. Y a la reseña, y al siguiente cliente recomendado.
Edición octubre de 2026 · siempre actualizada en app.vattio.es/guia


Qué es Vattio
Una sola herramienta para captar, presupuestar y fidelizar — con tu marca en cada píxel.
Vattio convierte tu web en tu mejor comercial: un simulador con tu logo y tus precios donde el cliente dibuja su tejado, se lleva gratis su estudio solar y recibe su presupuesto al instante. Cada simulación entra como cliente en tu panel, lo trabajas hasta la firma (online, con el dedo) y, cuando instalas, Vattio le pide la reseña y la recomendación por ti. El círculo completo, sin Excel y sin perder nada.
Capta
Simulador y estudio solar en tu web, WhatsApp que atiende solo y anuncios con tu marca
Gestiona
CRM visual con todos tus posibles clientes y a quién llamar hoy
Cierra
Presupuesto en PDF, su estudio solar y firma online
Fideliza
Reseñas, recomendadores y tu puesto en Google Maps
Tu web se convierte en una máquina de clientes
El cliente dibuja su tejado sobre el satélite, lo ve en 3D con las placas puestas y sale con su ahorro. A ti te llega con todos sus datos.

Y su tejado en 3D, placa a placaDesde Profesional

Con tu marca. Tu logo, tus colores y tu dominio. El cliente nunca sale de tu web.
Tejado analizado por satélite. Al dibujar su tejado, Google Solar calcula cuántas placas caben de verdad en posición óptima y sus horas de sol al año.
Su tejado en 3D. Desde Profesional Un botón abre su casa en 3D fotorrealista (Google Earth) con las placas ya colocadas. Puede añadir, mover, rotar o quitar placas, y esa instalación es la que se presupuesta. La foto llega contigo: la ves en su ficha y es la portada de su estudio. Y si no abre el 3D, su estudio lleva la foto de su tejado desde arriba con el área que dibujó, en tu color.
Dibújalo por mí. Un botón marca solo las partes buenas de su tejado (las que no miran al norte), con las placas que caben según Google. El cliente solo revisa y, si quiere, retoca.
Hasta tres zonas. Las dos aguas de un tejado este-oeste, la casa y el garaje: el cliente añade otra zona con un botón y cada una cuenta con su orientación y sus placas. Todo se suma, y su estudio las enseña una a una.
¿No sabe dibujarlo?. Con «No sé dibujarlo, calcúlamelo con mi factura» sigue sin dibujar: se calcula con su consumo y el sol de su dirección, y se le dice que medirás su tejado en la visita. A ti te llega igual, marcado «sin dibujar».
Datos oficiales. La producción sale de PVGIS (Comisión Europea) con la orientación y la inclinación de su tejado, medidas por satélite cuando Google lo tiene, y su ubicación. El ahorro que ve es una estimación, como mucho del 90 %.
Presupuesto al instante. Con tus productos y tus precios (los del Kit Builder). El cliente puede añadir batería o cargador.
Lo que gana, antes que lo que cuesta. Su presupuesto abre con su tejado y sus placas encima, lo que se ahorra al año y en cuántos años se paga. Debajo, el precio (con IVA para un particular, sin IVA si es una empresa), lo que le cuesta con las ayudas que tengas puestas, «o desde X €/mes» si financias, y qué incluye, con la foto de cada equipo.
El lead llega completo. Nombre, contacto, tejado, consumo y presupuesto estimado, directo a tu panel y a tu email. Para dejar sus datos le basta con su nombre y su teléfono.
Y el que aún no lo tiene claro. En su presupuesto tiene «Mándame el estudio por email»: deja su nombre y su correo, le llega su estudio y a ti te entra como cliente. Es el que antes se iba sin dejar nada.
Sabes algo de los que se van. De quien ve su presupuesto y se va sin dejar sus datos te queda, sin nombre ni dirección, su código postal, el precio que vio y la campaña de la que venía. En el Embudo ves si el precio pesa y en qué casilla lo dejaron.
A tu medida. Puedes ocultar las preguntas técnicas (orientación, tipo de red…) para un simulador más corto: usan un valor por defecto.
Tus simuladores, en tu web en 5 minutos

Solar y aerotermia. Desde Profesional Cada uno con su configuración: dimensionamiento, precios, textos y preguntas visibles. El de aerotermia calcula con el clima de su código postal, sus radiadores o suelo radiante y las ayudas de hoy (CAE e IRPF), y el cliente se lleva su estudio en PDF. Se activa en un clic (en Esencial, como complemento de 15 €).
En tu web en 5 minutos. Código para pegar y guía paso a paso para WordPress con imágenes. Queda en tudominio.com/simulador.
Sin web también. Página pública alojada por Vattio con tu marca, lista para compartir.
QR y cartel. Material imprimible que lleva a tu simulador, para furgoneta, ferias u obras.
El estudio solar que se lleva tu cliente
Un estudio profesional de su casa, gratis para él y con tu marca. Le das algo de valor antes de pedirle nada, y cuando decida, ya sabe a quién llamar.
Seis páginas sobre su casa, no sobre una casa tipo: su tejado medido por satélite, lo que van a producir sus placas mes a mes y hora a hora frente a lo que gasta, si le compensa una batería y la cuenta a 25 años. Se hace solo con lo que dio en tu simulador o en tu WhatsApp, y lleva tu logo, tu color, tu presupuesto y tu teléfono.






Se lo cree porque no exagera. La factura con placas nunca baja de lo que se paga siempre, el ahorro nunca pasa del 90 %, la batería y el inversor se cambian en su momento dentro de la cuenta a 25 años, y cada página dice de dónde sale cada número.
El mismo número en todas partes. Lo que dicen el simulador, el chatbot, la página donde firma y el estudio completo sale de la misma cuenta, con tus precios.
Con datos reales. La curva del sol hora a hora de PVGIS en su casa, sus meses de consumo leídos de la gráfica de su factura y lo que se paga de verdad por la luz que sobra: el precio del mercado en las horas de sol, no una cifra redonda.
Calculado hora a hora. El sol de su tejado frente a cómo gasta su casa, con su factura (o sus kWh, si los dio), los impuestos bien contados y la batería guardando lo que sobra. Y si hay alguien en casa por el día, coche eléctrico, aerotermia o aire, lo marcas en su presupuesto.
Ajustado a tu zona. Pones la rebaja del IBI de tu ayuntamiento y la deducción o subvención que haya, lo que cuesta cambiar el inversor y la batería, y tus siguientes pasos de la última página.
Le llega solo. Adjunto al presupuesto que le llega del simulador o del chatbot, y en la página donde firma lo descarga. Tú lo ves antes desde su ficha y se lo mandas por WhatsApp o por correo con un botón.
Sin su factura, lo dice. Si falta su factura, el estudio lo pone en la portada y el editor te avisa antes de mandarlo, para que nadie reciba un número inventado.
Un WhatsApp que atiende cuando tú no puedes
El cliente escribe a tu número, el asistente le pregunta lo justo y le manda su presupuesto. Tú te lo encuentras hecho.
Plan Empresa· incluido en Profesional anual, o 39 € suelto
Tu empresa
en línea
Tu presupuesto
6,36 kW · 12 paneles
Contesta al momento, a cualquier hora. Buena parte de las consultas de placas llegan de noche o el fin de semana. Son las que hoy se pierden porque el cliente pregunta en tres sitios y le contesta antes otro.
Pregunta como una persona. Cuánto paga de luz, en qué pueblo está la casa y un contacto. De una en una, sin soltar un formulario. Si le mandan la foto de una factura, la lee y saca los datos. Y entiende los audios.
El presupuesto es el tuyo. Calcula con tu catálogo, tus precios y tus kits, con la misma cuenta que el simulador y el estudio solar.
Te llega el cliente hecho. Con sus datos y su presupuesto, directo a tu panel. Sin que tú hayas tocado el móvil.
Su propia línea. El asistente necesita un número para él —un fijo de empresa o una tarjeta prepago— y tú conservas tu móvil de siempre. Te acompañamos en el alta.
Tú sigues al mando

Ves todo lo que ha hablado. En Conversaciones tienes cada charla entera. También las que NO acabaron en presupuesto, que son las que enseñan dónde se cae la gente.
Puedes contestar tú. Escribes desde el panel y tu mensaje sale por WhatsApp desde tu número, como si lo hubieras escrito desde el móvil.
Y tomar el control. En cuanto escribes, el asistente calla. Se lo devuelves con un botón, y si se te olvida se lo devuelve solo al día siguiente, para que ningún cliente se quede sin respuesta por un despiste.
Y habla como tu empresa
Sabe lo tuyo. Le cuentas hasta dónde te desplazas, si ofreces financiación, cuánto tardas en instalar y qué más haces. Deja de responder que no lo sabe justo en las preguntas que más salen.
Hace tus preguntas. Hasta tres propias: «¿tienes piscina?», «¿unifamiliar o piso?». Las cuela cuando vienen a cuento y nunca retrasan el presupuesto por ellas. Las respuestas te llegan en la ficha del cliente.
Respeta tus líneas rojas. Los temas de los que prefieres que no hable —subvenciones, plazos, precios de la competencia— los esquiva en una frase y sigue.
Con tu tono. Cercano de tú, sobrio o de usted. Lo eliges tú según cómo sea tu clientela.
Hoy: por dónde empezar la mañana
Es la pantalla que ves al entrar. No es un cuadro de mandos: te dice a quién llamar y cuánto hay en juego.

A quién llamar. Desde Profesional Los clientes que llevan días parados y los presupuestos que alguien abrió y no firmó, ordenados por dinero en juego. Con el botón de llamar y el de WhatsApp al lado, y «Llamar a todos», que abre el modo llamadas para ir uno detrás de otro.
Qué hay en juego hoy. Cuántos tienes por atender y cuántos euros suman, en una línea. Si un día solo miras una cosa, que sea esta.
Qué obra toca. Las instalaciones de los próximos días, para que no se te cruce una visita con un montaje.
Consejo IA. Le pides opinión y te dice por dónde empezar, mirando tus tratos reales. No inventa datos: solo prioriza los que ya tienes.
Lo que te piden tus clientes. Los avisos de problemas que te mandan desde su portal, y las fechas pendientes: quien pide cambiar su cita, a quien no le va ninguna y quien lleva días sin elegir.
Lo que se te escapa. Los presupuestos que caducan en unos días, los cobros que ya tocaba pedir y los trámites parados.
El Resumen: tu negocio de un vistazo
Cuatro pestañas: cómo te entra el trabajo, cómo va la empresa, dónde se cae la gente en tu simulador y qué canal te trae clientes.

Resumen: cómo te entra el trabajo. Lo que ha entrado por el simulador en el periodo y lo que pidieron, y el estado de tu cartera: nuevos, en proceso, ganados y perdidos.
Negocio: cómo va la empresa. Lo vendido en el periodo por fecha de firma y con el importe del presupuesto firmado, comparado con el periodo anterior; la obra firmada que falta por instalar; lo instalado y los kWp; lo cobrado, lo que te deben y el margen de tus obras.
Requiere atención. Clientes nuevos sin contactar, presupuestos vistos o enviados sin respuesta, trámites parados e incidencias abiertas, contados. Cada aviso te lleva a su lista en Hoy.
Embudo: dónde se cae la gente. Cuánta gente abre tu simulador, dibuja, ve precio y deja sus datos. Y de los que ven su presupuesto y se van: qué precio vieron, de qué zona son y de qué campaña venían.
Por canal: qué te trae clientes. Desde Profesional Cuántos clientes te llegan por tu web, por recomendación, por la tarjeta o por WhatsApp, cuántos cierras de cada uno y cuánto te cuesta cada cliente si apuntas el gasto. Aunque el enlace no lleve etiqueta, el simulador sabe si llegó de Google, de Instagram o de tu web.
Tu equipo y tu objetivo. Lo que ha firmado cada comercial en el periodo, en € y en firmas, y los leads que se le asignaron. Y una cifra de ventas para el mes, con cuánto llevas y cuánto te falta.
Y de dónde vienen tus clientesDesde Profesional

Clientes: todos tus posibles clientes en un sitio
Web, llamadas y recomendaciones en un tablero visual. Arrastra y el estado se actualiza solo.


Y esto es lo que ve tu cliente

Tablero por etapas. Nuevo → Contactado → Interesado → Cita → Cliente. Cada tarjeta con su origen (Web, Agenda, Tarjeta, Referido, Importado) y su comercial.
Te dice a quién atender. Cada tarjeta avisa cuando pide atención —«Sin contestar · 2 días», «Parado · 9 días», «Hoy: llamar a María»— y esas salen las primeras. Cada columna enseña el dinero que tiene en juego.
Su ficha te dice en qué punto está. Arriba, en una línea: «Nuevo · entró hace 2 días · sin contactar», «presupuesto abierto, sin firmar», «la obra era el jueves · ¿ya está montada?». Con su tejado, su estudio solar y lo último que pasó con él.
Apuntar sin escribir. Al colgar: No contesta, Hablado, Le interesa o No le interesa. El estado se mueve solo y, si quieres, «Recordármelo» mañana o en una semana: te sale en Hoy ese día.
Firma y pérdida, sin arrastrar. Quien firma su presupuesto pasa solo a Cliente. Y al marcar uno como perdido eliges el motivo con un toque: en Resumen ves cuántos se te van por precio, por financiación o porque no cogen el teléfono.
WhatsApp y correo en un clic. Cada estado tiene su mensaje listo (editable en Configuración → Plantillas), y le escribes un correo desde su ficha con tu logo y el enlace a su presupuesto o a su portal. Todo queda en su historial.
Un cliente, varias ventas. A quien ya te compró, su ficha te dice qué le falta —batería, cargador, aerotermia o más placas— y te deja el presupuesto empezado. Si vuelve a entrar por el simulador, se junta solo con su ficha.
Clientes empresa. Naves, comunidades de vecinos y comercios con su razón social, su CIF y varias personas de contacto. Y la vista «Por cliente» junta todas las ventas de cada uno.
Nuevo cliente, sin duplicados. Si su teléfono o su email ya están en tu CRM te lo dice y te lleva a su ficha. Y en la lista marcas varios y los asignas o los cambias de etapa de una vez.
¿Vienes de Excel o de otro programa?. Importar entiende tus columnas con IA: tus clientes de antes entran con su estado sin que les llegue nada, y una lista para llamar entra en el modo llamadas, con guion y resultado de cada llamada. O nos mandas el archivo y te lo cargamos gratis.
Portal del cliente. Un enlace con tu marca que le sirve de por vida: sigue su proyecto (tú defines los pasos), firma el presupuesto, sube su DNI y su factura, ve su legalización, elige la fecha de su visita, su obra y su revisión, consulta sus garantías, descarga los papeles que le dejes (el certificado, la factura…), te avisa si algo falla y, si pones comisión, te recomienda con su enlace.
También en tu móvil. El panel entero funciona en el teléfono: llévalos desde la obra o la furgoneta.
Equipo: quién vende y quién monta
Tu equipo de ventas y de obra, cada uno con su acceso y solo lo suyo a la vista.
Desde Profesional· hasta 5 comerciales; 15 en Empresa

Dos pestañas: Ventas y Obra. Cada equipo con su lista y sus ajustes debajo. En Ventas, el aviso a cada vendedor cuando le entra un cliente, su comisión y qué ven los nuevos, el reparto y un aviso para ti si un cliente nuevo se queda sin llamar; en Obra, lo que te cuesta una hora de obra y la lista de fin de obra.
Cada cliente, avisado al momento. En cuanto un cliente es de un vendedor —por el reparto, porque se lo asignas o porque entró por su enlace— le llega un correo con su nombre y su teléfono. Y si en el tiempo que tú elijas nadie le ha llamado, te avisa a ti.
Añadir es escribir un nombre. «Añadir vendedor» o «Añadir montador», y listo: el email y el teléfono son opcionales, y el color sirve para reconocerlo en el tablero y en la agenda.
O solo como etiqueta. Alguien del equipo puede existir únicamente para saber de quién es cada cliente o quién va a cada obra, sin cuenta ni acceso. Eso no cuesta nada ni ocupa plaza, en cualquier plan.
La ficha de cada persona

Todo lo suyo en un sitio. Sus cifras (y un clic te lleva a sus clientes), su acceso y cuándo entró por última vez, sus enlaces, sus permisos y sus datos. Y pasarlo de Ventas a Obra, o al revés, sin darle de baja.
Su propio enlace, y su QR. Cada comercial tiene un enlace corto de captación: lo que entre por ahí queda asignado a él, sin que nadie apunte nada. Con su QR listo para imprimir en su tarjeta.
Sus comisiones, pagadas desde ahí. Cada uno con su %, sobre lo firmado sin IVA. Se le debe cuando el cliente ha pagado todo; las ves cliente por cliente y las marcas como pagadas en la misma ficha.
Ves lo que ve él. Con «Ver su panel» o «Ver su pantalla» abres exactamente lo que le sale en el móvil, sin poder tocar nada.
Y lo que ven ellos en el móvil

Su panel, pensado para la calle. El comercial entra desde su móvil: sus visitas de hoy arriba, sus clientes con su historial, llamar, WhatsApp, cambiar el estado y apuntar notas; y en «Mis números», lo que ha vendido y su comisión. Ni tu configuración, ni tu catálogo, ni los clientes de otro.
Apunta clientes él mismo. El que conoce en una feria o el vecino que le para por la calle. Con el nombre y un teléfono basta, y entra como suyo.
Agenda la visita delante del cliente. Pone día y hora, el cliente pasa a Cita y esa visita aparece en TU agenda. Se acabó el «¿cuándo habíais quedado?» por WhatsApp.
Te pide el presupuesto con un botón. No lo monta él —ni ve precios de compra—: te llega el aviso y te sale como recordatorio en Hoy.
Y quien monta, también. Lo pones en cada obra desde la ficha del cliente. En su móvil ve sus obras del día, cómo llegar, el material sin precios, la lista de fin de obra para ir marcando y sube las fotos. No ocupa plaza de tu plan.
El cliente firma al terminar. Firma con el dedo en el móvil del instalador que está conforme. Se guarda el acta de fin de obra en sus documentos, la obra queda instalada y salen solas la reseña, la recomendación y el cobro final.
Quién ve qué
Un equipo de cinco no son cinco personas iguales. Cada acceso se ajusta.
Comercial. Ve sus clientes y sus números. Es lo normal, y lo que necesita casi todo el mundo.
Responsable de equipo. Ve y trabaja los clientes de todo el equipo, con el desglose por persona, y pasa un cliente de un comercial a otro.
Solo lectura. Ve y contacta, pero no mueve el embudo. Para el socio que quiere mirar sin tocar.
Sin importes. Trabaja sus clientes sin ver el dinero. Para quien capta en la calle y no tiene por qué saber tus márgenes.
Y el reparto de clientes nuevos, solo
Cada cliente que entra sin comercial —por tu web, tu simulador o una reserva online— se le asigna a alguien de tu equipo de ventas en ese momento, sin esperar a que tú lo hagas: por turnos o al que menos clientes abiertos tenga. El que se asigna tarde es justo el que se enfría. Al que esté de baja le quitas el interruptor y sigue trabajando los suyos sin recibir nuevos. Y quien llega por el enlace de un comercial es suyo: quien capta, se queda a su cliente.
Presupuestos que se firman solos
Del catálogo al PDF con tu marca —con su estudio solar aparte— y a la firma online desde el móvil del cliente.


Lo que te pagan y lo que te queda


Al firmar, cada cliente tiene su plan de cobros (por ejemplo, 50 % al firmar y 50 % al terminar), puede pagar la señal desde su enlace y Vattio te avisa del pago que ya toca; todo se descarga para tu gestoría. Y solo para ti, desde Profesional, cada obra te dice cuánto ganas de verdad: la venta sin IVA, lo que te costó (material, horas, desplazamiento), la comisión del comercial y lo que te queda.
Tu catálogo, ordenado por tipos

Y el material de cada obraDesde Profesional

Y esto es lo que ve tu cliente al firmar

Tu catálogo. Ordenado por tipos, como se monta una instalación, con buscador, filtro por tipo y vista de lista. Cada producto con su precio y su regla de aparición: opcional, preseleccionado o fijo en todos (legalización, mano de obra…), el cuadro según la red del cliente y la estructura según su tejado. Y tú decides qué alternativas ve tu cliente en el simulador.
Cambias las placas y cuadra todo. Al cambiar las placas de un presupuesto se recalcula lo que va con ellas: estructura, mano de obra, legalización… Y si con las placas nuevas tu kit lleva otro inversor y otro cuadro, te lo dice y lo cambias con un botón.
PDF profesional. Tres plantillas, tu logo y tu firma. Puedes añadir páginas antes (presentación) y después (condiciones, dossier).
Su estudio solar, aparte. El presupuesto es solo el presupuesto; su estudio completo va adjunto al correo, lo descarga desde su enlace y se lo mandas por WhatsApp (lo explicamos en la sección 03). Se ajusta solo si cambias placas, batería o precio.
Firma online. El cliente revisa y firma con el dedo desde el enlace. Sin imprimir, sin escanear. Y antes de firmar ve lo que va a ahorrar: cuánto baja su factura y en cuántos años se paga.
Seguimiento real. Ves cuándo se lo enviaste, cuándo lo abre («visto») y cuándo firma. Cada uno dice en qué punto está: «Visto ayer · caduca en 2 días». Si lo ve y no firma, el recordatorio sale solo (desde Profesional).
Caducados, bajo control. Pasada su fecha de validez, el cliente ya no puede firmarlo con precios viejos: te pide que se lo actualices y lo renuevas con un clic, con su WhatsApp abierto para decírselo.
Otra versión en un momento. Duplicas un presupuesto para hacer la variante —con batería, sin cargador— sin empezar de cero. Y eliges si ve el precio por línea o solo el total.
El material de tus obras. Desde Profesional Cada obra firmada con su material, sacado de su presupuesto, y cada cosa con su proveedor. Se parte solo en un pedido por proveedor —por correo con el PDF, por WhatsApp o apuntado si ya lo pediste—, te avisa si una obra va antes de que llegue y al llegar apunta el coste en cada obra.
Legalización: el papeleo sin perder la tarde
Lo que menos le gusta a un instalador. Vattio te dice qué trámite toca en cada instalación y te deja los papeles casi hechos.

Todo en una tarjeta. En la ficha de cada cliente, la tarjeta Legalización tiene tres pestañas: qué pide la normativa (memoria técnica o proyecto, si está exenta de permisos de acceso y conexión, y qué te falta para saberlo), tu lista de trámites y los datos para PUES.
La potencia que se declara. Es la del inversor, no la suma de los paneles, y es el dato que más se equivoca. Vattio la lee del presupuesto y tú la confirmas con un clic.
Mándaselo a quien te legaliza. Si el papeleo te lo lleva una ingeniería, un botón le envía por correo los datos del cliente y de la instalación ya ordenados, con su DNI y su factura, y le dice qué falta.
Los datos para PUES, listos. En Andalucía, las casillas del certificado de instalación (CIE) que Vattio ya sabe salen rellenas y listas para copiar en el aplicativo de la Junta.
La ficha técnica del tejado. Hacia dónde mira el faldón y con qué inclinación, medidos por satélite; cuántas placas caben, sus horas de sol y sus coordenadas. Se copia con un botón y va sola en el correo a tu ingeniería.
La referencia catastral, sola. Sale del Catastro por el tejado que dibujó el cliente, junto con el código postal.
Impresos rellenos con IA. Desde Profesional Sube una vez el PDF en blanco (memoria técnica, solicitud del ayuntamiento, de la distribuidora…) y rellénalo con los datos de cada cliente en segundos. Lo que no sabe no lo inventa: te dice qué falta.
Tus datos, una sola vez. Instalador habilitado, empresa que firma y técnico competente se ponen en Configuración y ya van a todos los papeles.
La lista de trámites de esa casa. Del ayuntamiento al registro, se ajusta a lo que toca: la de placas por la normativa de autoconsumo y la de aerotermia por la de instalaciones térmicas (memoria RITE, gases fluorados, CAE). El contrato se marca solo al firmarse el presupuesto, y si una obra lleva un mes sin registrar, te lo recuerda Hoy.
Te avisa de lo que no ves. Si la instalación pasa de 10 kW y quien firma es de categoría Básica, te lo dice antes de que el certificado salga mal. Y las deducciones, con su fecha de caducidad.
El cliente pone su parte. Nada más firmar se le pide su DNI y su última factura: los sube con una foto, y el DNI y el CUPS se apuntan solos en su ficha. Y ve cómo va su legalización paso a paso, dicho para él.
La agenda: visitas e instalaciones
Cierras la venta, le pones fecha y la obra entra en tu calendario. Y tus clientes reservan su visita técnica ellos solos, sin llamadas.


Reservas online — así reserva tu clienteDesde Profesional

Reservas online con tu marca. Desde Profesional Comparte un enlace y el cliente elige día y hora de su visita técnica. Entra directa en tu agenda, le llega su confirmación y un recordatorio el día antes, y si no puede, la mueve o la cancela él solo.
Tú marcas tu disponibilidad. Días, horario, duración y antelación. Los huecos ocupados no se ofrecen, así no hay solapes.
Tú propones, tu cliente elige. Desde su ficha le ofreces de 1 a 3 fechas para la visita, la instalación o la revisión. Las ve en su portal, elige una y entra sola en tu agenda, con un aviso a tu móvil.
Todo en el mismo calendario. Visitas técnicas (en violeta), obras (con el color de su comercial) y revisiones (en ámbar). Las arrastras a otro día y te ofrece avisar al cliente por WhatsApp con el mensaje ya escrito.
Nada se queda sin fecha. Las ventas cerradas sin fecha de instalación aparecen arriba como pendientes de agendar: las arrastras al día del calendario y listo.
En el calendario de tu móvil. Suscribe tu agenda a Google o Apple Calendar con un enlace.
Post-venta en «Hechas». Las obras terminadas guardan fotos, garantías y mantenimiento, y disparan la reseña y la recomendación.
Contratos de mantenimiento. Desde Profesional Cuota al año, cómo la paga, cuántas revisiones entran y qué incluye. Las cuotas salen en su plan de cobros, la siguiente revisión se programa sola y se renueva cada año con un aviso tuyo 30 días antes.
Si algo falla. Con la obra hecha, el cliente te avisa desde su portal con fotos. Te llega al móvil, sale en Hoy y en su ficha, y al resolverlo le dejas una línea que lee en su portal.
Captación: consigue clientes sin ser marketero
Un plan con tus números que te dice qué toca ahora, y las herramientas para hacerlo con tu marca ya puesta.
Desde Profesional


Tu plan, con tus números. La portada te dice cuánta gente ha entrado este mes, de dónde ha venido y seis pasos en el orden en que dan resultado. El paso que te toca sale señalado.
Un enlace por cada sitio. Tu simulador tiene un enlace distinto para la ficha de Google, Instagram, Facebook, WhatsApp y la firma del correo, y un QR para la furgoneta y el cartel de obra. Cada contacto te llega diciendo por dónde entró.
Cartel para los vecinos de cada obra. Desde la ficha del cliente sacas el cartel de «acabamos de instalar aquí cerca» con tu marca y un QR. Quien lo escanea te llega diciendo de qué obra vio el cartel.
Plan. Calendario mensual de publicación: «Generar mi mes» lo rellena solo —cada publicación con un argumento distinto— y te recuerda cada una por email.
Reactivar. Vuelve a escribir a quien ya te conoce: quien abrió su presupuesto y no firmó, los que pidieron precio hace más de un mes, batería para quien no la tiene… Queda apuntado a quién escribiste y cuántos se hicieron clientes después.
Directorio Vattio. Plan Empresa Tu ficha se publica en vattio.es/instalador/tu-nombre y apareces en el directorio de vattio.es/instaladores, con tu marca y tu simulador dentro.
Tu Google: tu ficha y tu puesto en Google Maps


Tu ficha, de 0 a 100. Tu nota, tus reseñas (y las que has sumado esta semana) y lo que le falta a tu ficha: fotos, horario, web, teléfono, categoría. Cada semana se mira sola.
Qué hacer esta semana. Por orden de lo que más te sube: primero, a qué clientes pedir la reseña; luego, cada cosa de tu ficha con su botón para arreglarla en Google.
El mapa de tu zona. Tu puesto en Google desde hasta 81 puntos de tu zona, hasta el 60, de verde (entre los 3 primeros) a rojo (donde te ganan). Y quién manda en cada rincón y cómo cambia cada semana.
Por pueblos. En qué puesto sales cuando alguien de tu ciudad o de hasta 3 pueblos busca «placas solares», con quién va delante y cuántas reseñas tiene.
Las páginas de tus pueblos. Una página por pueblo donde has instalado, «Placas solares en Utebo», con tus obras reales, tu nota de Google y tu simulador, en tu dominio: para salir en Google cuando alguien de allí busca placas. Nunca sale ningún cliente.
Pedir reseñas. Por WhatsApp o email a los clientes con la obra hecha, cada uno con su enlace: sabes quién lo abrió. Con tu tarjeta de reseñas con QR (500 impresas gratis al año) y las respuestas a reseñas redactadas por IA.
Clientes que te traen clientes

Recomendadores. Cada cliente con su enlace personalizado y su QR, y tarjetas para que las repartan (otras 500 impresas gratis al año, aparte de las de reseñas). Con control de recompensas.
Comisión por recomendar. Pones una comisión por defecto (100 €, un % o un regalo) y tus clientes la ven en su portal con la obra hecha, con su enlace y cuántos han calculado e instalado gracias a él. Se gana cuando el recomendado instala, y ese día queda fijada.
Tus publicaciones, con tus fotos
Nada de plantillas ni de fotos de banco: cada publicación se monta con una foto tuya de verdad, una obra, tu cuadrilla o la furgoneta. El vecino que la ve reconoce el barrio. Son dos pantallas: en Medios guardas las fotos y en Tu estudio se crea.

Un botón, no un formulario
Eliges qué quieres hacer —publicación, story, carrusel, estado de WhatsApp o anuncio— y pulsas. La IA elige qué foto tuya pega con el mensaje y escribe el texto. Si no te convence, «Con otra foto».
El texto para publicar, aparte
La imagen se descarga y el pie se copia, uno para Instagram y otro para Facebook. Cada uno termina pidiendo que comenten una palabra: quien la comenta es quien te está pidiendo presupuesto.
Tu empresa, contada una vez
Quiénes sois, de qué estás orgulloso, qué buscas y en qué tono. Rellenarlo una vez cambia todo lo que sale después.
Sin euros ni porcentajes
«Ahorra un 70 %» es una promesa sobre la factura de quien lo lee, y la firmas tú. Nadie sabe lo que ahorra una casa hasta que hace el cálculo, y para eso está tu simulador.
Medios: el archivo de tu empresa
Sueltas veinte fotos de golpe y cada una se mira por dentro: qué sale, dónde queda sitio para el titular y si sirve. Con unas ocho fotos buenas publicas un mes entero sin repetir.
Si sale gente, lo confirmas tú
Una foto con caras no se usa hasta que tú lo digas: antes de publicar una cara hace falta que esa persona haya dicho que sí.
El kit de anuncios

Dices dónde trabajas y cuántos clientes quieres al mes, y te prepara los textos del anuncio, a quién enseñárselo y el enlace con seguimiento. Y te dice cuánto invertir con tus propios números: lo que cierras de lo que te llega y lo que te ha costado un cliente hasta ahora. Mientras no tenga ventas cerradas suficientes te lo dice, en vez de darte una cifra de internet que no tiene nada que ver contigo.
Configuración: tu marca en todo
Se configura una vez y trabaja para siempre.

Tu marca. Logo, color y datos de empresa: se aplican al simulador, el estudio solar, los PDF, los emails y el portal del cliente.
Kit Builder. Tu instalación tipo, en tres pasos: tus equipos con su foto, sus datos y cómo le llegan al cliente (la batería, añadida de entrada; el cargador, para que lo añada), el inversor por tramos y los servicios, cada uno con cómo va —obligatorio, de serie (el cliente lo puede quitar), opcional (lo puede añadir) o no se ofrece— y lo que te deja. Es lo que da precio al simulador. A la derecha, fijo mientras configuras, lo que le sale al cliente y lo que te queda. Una comprobación arriba te dice qué falta y te lleva a arreglarlo; «Proponer tramos» rellena la tabla de inversores sola; cada servicio se cobra como tú lo cobras —fijo, por placa, fijo + por placa o según el tamaño (la legalización desde 10 kW)—, viendo al momento lo que le sale al cliente con 6, 10, 16 y 24 placas; y la vista previa te enseña el precio igual que al cliente, lo que te queda y una tabla de precios por número de placas.
Qué ve de precio y de ahorro. Tú decides qué enseña el simulador: el precio exacto, una horquilla o ninguno hasta que deje sus datos; y el ahorro con los años en pagarse, en horquilla, sin los años, solo su factura antes y después, o nada hasta su estudio. Siempre como estimación y diciendo con qué se ha calculado; a una empresa, sin IVA.
Tu estudio solar. Las ayudas de tu zona (IBI, deducciones), cuánto duran tus equipos y tus siguientes pasos, en Presupuestos → Configuración.
Página de enlaces. Tu página para la bio de Instagram, el QR de la furgoneta o los flyers: calcular, WhatsApp, llamar, reservar y opinar, con tu nota de Google y fotos de tu trabajo.
Tu dominio y tus correos. Desde Profesional En Esencial, como complemento de 12 €. Que tus enlaces de cliente salgan bajo tu dominio (por ejemplo, clientes.tuempresa.com) y tus correos desde tu dirección (info@tuempresa.es). Pones tu dominio, copias unos registros donde lo tengas y pulsas «Comprobar»: dentro del panel tienes la guía paso a paso con los datos ya rellenados.
Copias de seguridad. Descarga tus datos cuando quieras y activa copias automáticas (diaria, semanal o mensual) con restauración probada.
Complementos. Sin cambiar de plan puedes añadir el chatbot de WhatsApp, un comercial más, tu dominio propio o el simulador de aerotermia.
Automatizaciones: Vattio trabaja de noche
Mensajes que salen solos, con tu marca y tus textos. Cada uno con su interruptor.
Desde Profesional· la respuesta instantánea, en todos
Respuesta instantánea · en todos los planes
El cliente termina el simulador y recibe tu correo de bienvenida al momento, con su presupuesto y su estudio solar.
Seguimiento al que no contesta
Insiste a los 2, 5 y 12 días a quien pidió presupuesto y se quedó en silencio. Y se calla sola en cuanto reacciona —contesta, le llamas o firma—.
Seguimiento de presupuesto
Lo vio y no firmó: a los N días le llega un recordatorio amable. Una sola vez.
Recordatorio de instalación
El día antes de la obra, tu cliente recibe un recordatorio con la fecha. Menos «¿veníais mañana?».
Portal del cliente
Al pasar un cliente a «Cliente», le llega solo su enlace para seguir el proyecto. Menos «¿cómo va lo mío?».
Petición de reseña
Días después de instalar, le pedimos la reseña de Google con tu enlace.
Invitación a recomendar
Le enviamos su enlace de recomendador personalizado, el mismo de su portal. El boca a boca, sistematizado.
Informe mensual
El día 1 te llega tu resumen: clientes nuevos, ganados, mejor canal y presupuestos firmados.
Y siempre sabes qué se ha dicho
Arriba del todo tienes la lista de los correos que han salido con tu nombre: cuál fue, a quién y con qué asunto.
Los tres planes
Esencial te da las herramientas; Profesional, además, trabaja por ti para que vendas más; Empresa añade que WhatsApp atienda solo.
Esencial
49 €/mes
o 41 €/mes con el anual
Vendes tú
Tu web deja de ser un folleto: simulador con tu marca sobre el satélite y el estudio solar de cada cliente, todos tus clientes en un tablero, presupuestos ilimitados con firma, cobro de la señal y plan de cobros, portal del cliente, agenda y la guía de legalización.
Profesional
119 €/mes
o 99 €/mes con el anual
Y además Vattio trabaja por ti
Todo lo anterior, y vendes más sin hacer más: el seguimiento persigue cada presupuesto, te pide las reseñas y te dice tu puesto en Google Maps cada semana, tus clientes te traen clientes con su comisión, sabes a quién llamar ahora y tu cliente ve su tejado en 3D. Y si tienes equipo: hasta 5 comerciales con reparto de clientes, quien monta con su obra en el móvil, compras a proveedor, lo que ganas con cada obra, mantenimientos e impresos rellenados con IA. Más tu dominio y tus correos, reservas online, aerotermia, Tu estudio y las campañas de Google y Meta.
Empresa
249 €/mes
o 208 €/mes con el anual
Y además el WhatsApp atiende solo
Todo lo anterior y un asistente con tu número de WhatsApp que atiende, lee la factura y manda el presupuesto. Hasta 15 comerciales, tu página en vattio.es con entrada al directorio de instaladores, y la puesta en marcha acompañada: te lo dejamos montado con tus datos, tu catálogo y tu equipo.
El plan anual son diez meses: dos salen gratis (Profesional queda en 99 € al mes), y lo pagas de una vez o cada mes, con un año de permanencia. En Profesional anual, además, el chatbot de WhatsApp va incluido. Y si entras en una herramienta que no está en tu plan no te encuentras un candado, sino una pantalla que te dice qué se hace ahí, en qué plan entra y cuánto cuesta. Y hay cuatro cosas que se añaden sueltas sin cambiar de plan: el chatbot de WhatsApp (39 €), un comercial más con su propio panel, donde ve solo sus clientes (15 € por persona), tu dominio y tus correos propios (12 €) y el simulador de aerotermia (15 €).
Primeros pasos (unos 15 minutos)
Al entrar por primera vez, Vattio te lleva a «Pon en marcha tu Vattio»: un paso a paso que rellenas ahí mismo, con lo que ve tu cliente al lado. Se guarda solo, y si lo prefieres te lo configuramos nosotros.
- 1
Tu empresa
Logo, color, WhatsApp y los datos que salen en tus presupuestos (CIF, dirección, email), viendo al lado cómo queda tu simulador.
- 2
Tus precios
Lo que cobras por cada panel, inversor, la mano de obra y la legalización. Te marca los que siguen con el precio de ejemplo y te enseña, en directo, cuánto le sale a un cliente que paga 100 € de luz.
- 3
Tus presupuestos
Tus condiciones, cuántos días valen, el IVA y cómo te pagan (por ejemplo, 50 % al firmar y 50 % al terminar).
- 4
Tu simulador
Lo pruebas como si fueras un cliente —y te llega tu propio estudio solar— y lo pones en tu web (con la guía de WordPress, el código para otras webs o pidiéndonos que te lo pongamos).
- 5
Tu ficha de Google
Buscas tu negocio y lo eliges en la lista, sin necesidad de la cuenta de Google Business. De ahí salen tu enlace para pedir reseñas y, desde Profesional, cómo está tu ficha y tu puesto en Google Maps cada semana.
- 6
Ponte Vattio en el móvil
Treinta segundos y lo tienes en la pantalla de inicio, como una app: app.vattio.es/guia/movil.
¿Vienes de Excel o de otro programa? No empiezas de cero
Nos mandas el archivo, lo revisamos contigo y lo cargamos durante tu prueba, sin coste: tus clientes con su contacto, su dirección y en qué punto está cada uno; las instalaciones ya hechas, con potencia, placas y fecha; tu catálogo de paneles, inversores y baterías con tus precios; y tus contactos pendientes de llamar. Vale Excel, CSV o la exportación de tu programa. Las facturas ya emitidas no se traen: conservan su numeración en tu programa anterior. Y a tus clientes no les llega nada por el cambio.
Si prefieres hacerlo tú: Clientes → Importar → «Clientes que ya tienes».
¿Dudas? Estamos al otro lado
Dentro del panel tienes el botón «¿Necesitas ayuda?» (te responde al momento) y nuestro WhatsApp directo. Y esta guía vive en app.vattio.es/guia: cada mejora del producto la actualiza.